El proceso puede ser difícil, pero es muy valioso encontrar un médico que te apoye y te dé esperanzas de que puedes controlar la migraña.
Esto puede sonar sorprendente, pero a mí me costó casi una década viviendo con migraña encontrar un médico que realmente se preocupara y me entendiera

Desde que experimenté mi primera migraña, he convertido en una prioridad principal investigar a los mejores médicos y hacer todo lo posible para concertar una cita con ellos.

En este proceso de encontrar el médico y el plan de tratamiento adecuados, he visto de primera mano que es esencial tener confianza en el médico que trata mi migraña. Y eso no es fácil.

No hay nada más difícil que perder la esperanza de que alguna vez encontrarás alivio para tu dolor de migraña.

Dado que he tenido dolores constantes durante más de 6 años y medio, sé la importancia de cada visita al médico para mantener mis esperanzas.

Saber que mi médico tiene un plan, que mira algunos pasos adelante, me tranquiliza. Considero valioso conocer la amplia lista de «cosas que podemos intentar a continuación» en caso de que un procedimiento, tratamiento o medicación no tenga éxito. Esto me ayuda a sentir que siempre hay algo que esperar y otro tratamiento que probar.

También me reconforta saber que mi médico está haciendo todo lo posible de manera proactiva para asegurarse de que me alivie. Confío en que mi neurólogo actual esté investigando y esté al tanto de las innovaciones en los tratamientos.

3 consejos para encontrar un médico adecuado para usted

Dado que he tenido experiencias tanto positivas como negativas con mis neurólogos, hice una lista de cosas a tener en cuenta al buscar el médico de migraña adecuado:

1. Si es posible, considere la posibilidad de comunicarte con un especialista en dolores de cabeza.

Tengo suerte de que vivir en Manhattan significa que tengo acceso a muchos neurólogos y especialistas en dolores de cabeza. Sin embargo, hace años, cuando vivía en otro lugar, viajaba alrededor de 3,5 horas para mis citas. En ese momento, supe que necesitaba ver al mejor médico que pudiera encontrar, y valió la pena el viaje.

Me acordé de esta experiencia hace unos meses cuando participé en un evento de incidencia llamado Dolor de cabeza en la colina, en el que migrañosos, profesionales médicos y defensores se unen y proponen legislación a los miembros del Congreso.

Durante el evento, me enteré de que muchas personas no tienen acceso a especialistas en dolor de cabeza en sus áreas locales. Eso significa que muchas personas que viven con migraña no ven a un especialista, o gastan una gran cantidad de tiempo y dinero en viajar grandes distancias para concertar sus citas.

Este dilema es complicado, ya que es importante priorizar la obtención del mejor tratamiento posible y al mismo tiempo tratar de no desencadenar más migrañas con el estrés adicional de viajar a una cita.

2. No te conformes

Me tomó mucho tiempo aprender esta lección: No tenga miedo de buscar otro médico.

Créame, entiendo que puede llevar mucho tiempo buscar un nuevo médico y luego incluso más tiempo conseguir una primera cita. Sin embargo, es importante sentir que su médico está probando cosas nuevas e infundiendo ese nivel de esperanza que todos necesitamos desesperadamente.

3. Pregunte a otros que sufran de migrañas

Dado que todos estamos luchando contra un dolor de migraña único, es fácil sentir que estamos solos en esto.

Pero hay personas con migraña en todo el mundo que comprenden el dolor de la migraña (y que también están recibiendo tratamiento de médicos de migraña).

Es importante que pidamos recomendaciones a la hora de encontrar nuevos médicos.

Personalmente, he creado una red de amigos con migraña a quienes puedo pedir consejo sobre estos temas. Estoy conectado con muchos de ellos en redes socialesy siempre les hago preguntas cuando no tengo una respuesta.

Mi mayor consejo es que no existe una forma correcta o incorrecta de encontrar el médico adecuado para ti.

Aunque el proceso a menudo es difícil, personalmente encontré mucho valor en encontrar un médico de migrañas que me apoye y me dé la esperanza de poder vencer, o al menos controlar, mi migraña.